La diócesis de Lomas de Zamora recibió a los diáconos permanentes de la Región Buenos Aires
La diócesis de Lomas de Zamora fue sede hoy del Encuentro de Diáconos Permanentes de la Región Buenos Aires.
- 25 Mayo 2026
-
- 119 visitantes
- 25 Mayo 2026
-
- 119 visitantes
La diócesis de Lomas de Zamora fue sede hoy del Encuentro de Diáconos Permanentes de la Región Buenos Aires.
En el colegio Nuestra Señora de Luján (Adrogué), el obispo auxiliar de la diócesis, monseñor Fernando Rodríguez, encabezó la reunión que incluyó a las esposas de los diáconos con una charla sobre “Espiritualidad y fraternidad diaconal” y al final de la jornada presidió la misa de cierre.
El obispo diocesano de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones SJ, saludó a los participantes, y el obispo de Morón, monseñor Alejandro Benna, también acompañó a los suyos. Monseñor Lugones valoró el encuentro, “tomarse este día para la fraternidad, para nutrirse y compartir”, la metodología de trabajo de la jornada, la denominada “conversación espiritual” y los animó a “seguir sirviendo a la Iglesia”. El obispo de Morón, en tanto, formó parte de la oración inicial.
- Recibí las noticias del Obispado y la diócesis por WhatsApp. Seguí el canal de Eclesia aquí (y activar notificaciones).

En su alocución, monseñor Rodríguez llamó a fortalecer los vínculos de amistad, hermandad y fraternidad (“capaces de ser mediadores, de ser generadores de diálogo, facilitadores de la fraternidad y de la renovación de los vínculos”); los invitó a reflexionar sobre el ministerio, de modo particular, en cada comunidad; y advirtió para no ser diáconos aislados: “Se nos invita para ser parte de una Iglesia y de un cuerpo diaconal”.
Ante “los dramas más profundos de nuestro tiempo, que no son solo la pobreza, sino una sociedad que muchas veces no ve, que pasa de largo, que deja solos a otros, que descarta”, recordó las palabras del Papa Francisco, en cuanto a una “renovación de la Iglesia con vínculos más profundos, con vínculos más humanos, más cercanos, con vínculos más fraternos”, y ante esto planteó: “qué tipo de Iglesia estamos llamados a ser hoy, qué tipo de Iglesia nos reclama la sociedad hoy, qué modos de ser Iglesia nos desafía el Espíritu a buscar hoy”.
“Cuando alguien entra a nuestras comunidades y encuentra una comunidad dividida, es una Iglesia que no recibe, que no contiene, que no abraza, que no es fraterna”, reflexionó. “Hoy como siempre, pero de una manera especial en este tiempo, los vínculos son absolutamente fundamentales, vínculos humanos, vínculos sanos, vínculos cercanos con afecto y fraternos”.
“La calidad de nuestros vínculos anuncia o desmiente el evangelio. La gente hoy desconfía muchas veces de las instituciones, pero sigue creyendo en vínculos verdaderos, los sigue buscando y necesitando, y por eso nuestra Iglesia los tiene que poder ofrecer”.
Del encuentro participaron los diáconos permanentes de la Iglesia diocesana de Lomas y también los ordenados del resto de la Región Pastoral integrada por la arquidiócesis de Buenos Aires y las diócesis del conurbano bonaerense: Avellaneda-Lanús, Quilmes, San Martin, Morón, San Justo, Gregorio de Laferrere, Merlo-Moreno, San Isidro, San Miguel, Lomas de Zamora y Zarate-Campana, junto al Obispado Castrense y varias eparquías.
“Tal vez la primera evangelización no pasa primero por grandes discursos, sino por mostrar que todavía es posible quererse, cuidarse y caminar juntos”, agregó el obispo auxiliar. “Miremos con sinceridad nuestro ministerio diaconal y miremos cómo lo estamos llevando cada uno de nosotros, en nuestras familias. Podemos ser diáconos y servir mucho, estar comprometidos y hacer muchas cosas, sin embargo, vivir relaciones pobres., relaciones funcionales, relaciones entre nosotros superficiales, sin profundidad, sin confianza, sin compartir la vida entre nosotros”.
“El diaconado no es individual. El llamado es individual, pero junto a vos, llaman a tu familia, así que deja de ser individual. Pero además de llamar a nuestras familias se nos invita, cuando se nos llama, a ser parte de un cuerpo diaconal. No se nos invita para ser diáconos aislados. Se nos invita para ser parte de una Iglesia y de un cuerpo diaconal. Un diácono que se aísla y se separa, pierde el interés por el encuentro y la fraternidad, de a poco va dejando de ser diácono. Si un diácono se aísla, no participa, queda solo, pierde de a poco su ser diacono”.
“Y así, si un hermano nuestro se separa, si pierde el interés por el encuentro en la fraternidad, de a poco yo voy perdiendo mi diaconía, mi ser de diácono, porque alguien de nuestro cuerpo diaconal se fue apagando y perdiendo mi ser diacono”.
“Una comunidad que mira a los ojos y recibe. Una comunidad donde alguien los llama por su nombre, una comunidad que sea familia y contenta, una comunidad que sea hogar y apague la soledad. Esa es la Iglesia que estamos llamados a ser y a buscar. No la Iglesia perfecta, sino la Iglesia donde uno entra y se siente en casa, una Iglesia con olor a familia, con vínculos cercanos, con relaciones cálidas, con corazones abiertos”.
“Pero lamentablemente, sino construimos vínculos fuertes y de hermandad entre nosotros, los diáconos, en nuestro cuerpo diaconal, si hemos perdido el interés o el gusto por la fraternidad, difícilmente lo vamos a lograr. La misión no empieza cuando salimos a ser misión, empieza en la calidad de nuestros vínculos” (ver mensaje completo en adjunto, abajo).

Si llegaste hasta acá es porque valoras estar informado sobre lo que pasa en la Iglesia, nuestra Iglesia.
La Buena Noticia vale, y cuesta. Cuesta tiempo, fundamentalmente.
Toda la producción y presentación de la noticia implica tiempo de trabajo. Y también significa esfuerzos personales (dedicación, elaboración…) y esfuerzos económicos para el mantenimiento y renovación de los equipos y la tecnología para contar la noticia, costos de insumos, viáticos, inversión para el streaming de las misas, etc.
Eclesia es este portal de noticias y su extensión a las redes sociales, el canal de videos y streaming en YouTube, el canal de WhatsApp con el anticipo de las noticias y el newsletter semanal que más de 2.000 personas reciben por mail.
Con tu valoración por lo que hacemos, ante todo, y tu ayuda económica, Eclesia seguirá mostrando y compartiendo “lo que pasa en la Iglesia”, como desde el primer día, hace ya 25 años.
De acuerdo a tus posibilidades, definí un monto y convertite en suscriptor de Eclesia (con débito automático mensual) o por única vez hacé tu aporte fijo. Sea como sea, gracias por valorar Eclesia.
| [ ] | 95 kB |